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YA NO LLEGA CON PONER EL CARTEL DE “SE VENDE”

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REPORTAJE DE YES – La Voz de Galicia – CCVO Design and Staging

Me llena de orgullo el Reportaje de la periodista Loreto Silvoso Fuentes para YES – La Voz de Galicia. A continuación el texto completo:

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YA NO LLEGA CON PONER EL CARTEL DE “SE VENDE”

PUESTA EN ESCENA

¿Llevas meses con la foto de tu piso colgada en Internet y no lo acabas de vender? ¿Estás mirando uno para comprar pero no sabes si te cabe una mesa entre la cama y el armario? El “home staging” es tu solución.

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YA NO LLEGA CON PONER EL CARTEL DE “SE VENDE”

Hay otra forma de vender un piso y es esta: el home staging, una técnica de márketing inmobiliario que se utiliza desde hace más de cuarenta años en Europa y Estados Unidos. Consiste en la “puesta en escena” del inmueble, para que tenga mejor pinta y agilizar su venta o alquiler, o para que el cliente se imagine las posibilidades de cada habitación. Se trata de redecorar o preparar una vivienda para que ofrezca su mejor versión a los ojos de los potenciales compradores.

Agentes de ventas de países como Inglaterra, Bélgica o Francia acuden regularmente a esta práctiva para dar una salida más rápida en el mercado a sus viviendas, pero tanto en el conjunto de España como, sobre todo, en Galicia, esta técnica todavía está en fase incipiente. Claro, que aquí, hasta que estalló la crisis, los pisos se vendían solos o sin mucho esfuerzo. Sin embargo, ahora la competencia es atroz. Entre la interminable cartera de inmuebles de los bancos y la oferta infinita de portales de compra-venta de pisos que hay en Internet, los clientes se vuelven escurridizos hasta la extenuación y cerrar una operación, en ocasiones, se vuelve misión imposible. Así que cada vez hay más empresas que ofrecen este servicio a promotores y propietarios particulares como parte de su estrategia de ventas.

Cuando después de sortear los obstáculos de la competencia, se produce el flechazo entre el agente inmobiliario y el posible comprador, la vivienda tiene que mostrar su mejor cara de un plumazo. Para eso se inventó el home staging, para reformar o acondicionar interiores, de manera económica y eficaz, sacándole el máximo partido posible a ese salón que parece del pleistoceno o a esa cocina que sale en El Idealista.com con una botella de Fairy olvidada en el fregadero. A veces, un lavado de cara que sirve para destacar en la selva, y otras, el argumento definitivo que conduce a la pulsión de compra. Pionera en Galicia es la home stager Claudia Villares, que ha creado hasta su propia marca de muebles de cartón para hacer la simulación de cómo quedaría un piso vacío bien amueblado. Ella utiliza esta técnica para conseguir “la mejora estética de la vivienda y neutralizar estilos. No puedes dejar la foto de tu abuela colgada en la pared”.

AMUEBLADO, EL SALÓN CRECE

¿Por qué el cartón? Porque sale barato, ayuda al cliente a visualizar las posibilidades de la vivienda y es un elemento de quita y pon. “Los pisos vacíos siempre parecen más pequeños. La percepción tridimensional es complicada. Con un home staging adecuado, el salón crece y puede comunicar mucho más. Tú no compras cuatro paredes, compras un estilo de vida”, explica esta arquitecta coruñesa que trabajó en Acero, además de otras firmas, antes de montar su propia empresa de restyling con muebles de cartón: CCVO Design.

Villares sabe lo que es decorar un chalet sin reparar en gastos, pero es consciente de que los tiempos han cambiado y ahora trata de llevar ese lujo al lowcost a través del cartón. Un lowcost de más o menos 1.500 euros por aplicarle un home staging a una casa de dos habitaciones, dos baños y salón comedor. “No es enmascarar los defectos, sino resaltar los puntos fuertes”.

JARRONES DE CARTÓN

Aquí no solo se redecora los pisos con camas y sofás de cartón, sino también colocando jarrones falsos, lámparas, revisteros y platos de pega en una escenificación efímera que puede llegar a despejar dudas a los compradores más indecisos. En su taller del concello coruñés de Oleiros, Claudia Villares hace hasta cocinas de cartón. Sí, de momento, ella con sus propias manos. Además, aquí no hay engaño posible. Puedes ver in situ lo que ocupa cada elemento del mobiliario, una posible distribución de la estancia y las posibilidades reales que tiene. “En un plano se puede poner el dibujo a escala de una cama que luego resulta ser demasiado pequeña o que incluso no cabe. Pero de esta forma ves cómo quedan estos muebles de cartón, que son de medidas comerciales estándar y ocupan lo que tienen que ocupar”.

A estas alturas del reportaje, el interesado habrá echado sus cuentas. ¿Me compensará meterme en ese gasto?. Un buen home stager le dirá que cuando una vivienda lleva demasiado tiempo en el mercado, ya sea para alquilar o para vender, “se quema”. Al final, desesperado, el vendedor la acaba bajando de precio. Las primeras rebajas suelen ser de un 5 o un 10%. “Así que puedes estar dejando de ganar, por ejemplo, 20.000 euros por no haber invertido 1.500 en “homestagizar” tu producto previamente”. Hay quien echa una mano de la técnica solo para hacer la foto que luego subirá a la red o que un agente inmobiliario colocará en su escaparate. Y hay quien mantiene su piso de cartón perfectamente redecorado hasta que consigue la venta. Las opciones son múltiples y las posibilidades de darle una segunda vida a una vivienda, también. Pero no sólo de cartón vive el home staging. Los azulejos se pueden pintar, los suelos se pueden cubrir con láminas vinílicas… En definitiva, es una disciplina reciente en nuestro territorio y una herramienta útil que puede agilizar el proceso de compra-venta en un mercado muy saturado de oferta.

INVERTIR PARA DESTACAR

Con un pequeño desembolso económico, la técnica del “home staging” permite visualizar las posibilidades reales de un salón. Aunque, a priori, parezca pequeño.

LOS PISOS VACÍOS PARECEN MÁS PEQUEÑOS

¿Está seguro de que aquí me cabe una mesilla de noche? El agente inmobiliario le dirá rápidamente que sí. Pero, ¿qué mejor que verlo, aunque sea con “muebles de pega”, medirlo y tocarlo? Eso sí, no te sientes, que se desfonda.